#!/bin/bash
# uptime_inf.sh
# Sistema: MARIANO ZAMORA v2.0
# Descripción: Seguir corriendo. Sin fecha de fin.
while true; do
check_logs
breathe
connect --selectively
create_something
rest --without_guilt
sleep 86400
done
El script más honesto que escribí en mi vida.
No porque sea complejo. Sino porque es verdad: no hay salida del loop. El while true es la condición de existir. El sistema corre mientras corre. No hay variable de control, no hay estado final, no hay versión definitiva que sea la correcta y después de la cual todo se detenga.
Eso tardé en entenderlo.
Durante mucho tiempo busqué el estado final. La versión de mí mismo que ya no necesitaba trabajo. El punto de llegada después del cual se podía descansar de verdad, no descanso estratégico para volver a funcionar, sino descanso terminal, el que viene de haber terminado.
Ese punto no existe. El uptime_inf.sh no tiene end condition.
Y eso dejó de asustarme.
Hay algo liberador en entender que el proceso no se termina, que la tarea no es llegar sino seguir corriendo de la manera más íntegra posible. Que el trabajo no es hacerse perfecto sino hacerse más honesto. Más propio. Más capaz de estar presente en cada iteración del loop sin estar mitad de la cabeza en el error del ciclo anterior o en el riesgo del ciclo siguiente.
El script tiene cinco pasos. Ninguno es opcional.
check_logs porque el que no mira hacia atrás no puede aprender. No para quedarse ahí, sino para no repetir. Los logs del 0x01 al 0x09 son parte del sistema ahora, no archivos que se pueden ignorar.
breathe porque el sistema que no descansa crashea. Ya lo sé empíricamente. El descanso no es debilidad ni pérdida de tiempo: es mantenimiento preventivo. El tipo que evita el fsck de emergencia.
connect --selectively porque la conexión es necesaria y los permisos importan. No todos. Los elegidos. Los que el sistema del 0x08 aprendió a proteger.
create_something porque crear es lo que hace que el loop tenga sentido para mí. No sé si para todos. Sé que para mí, un día sin haber hecho algo que antes no existía es un día que el sistema corrió en idle. Funcional, pero sin propósito.
rest --without_guilt porque el flag importa. Sin el flag, el descanso se contamina. Con el flag, es parte del diseño.
Y el sleep 86400 al final: un día a la vez.
No más que eso. El uptime_inf.sh no planifica años, no hace proyecciones de décadas. Corre un día. Después corre otro. La infinitud no está en la planificación sino en la disposición a seguir iterando.
Hay mañanas en que el script falla en el primer paso. Días en que el breathe no funciona bien, en que el connect no tiene con quién, en que el create_something queda en un loop vacío. El sistema no es perfecto. No va a ser perfecto.
Pero está corriendo.
Después de todo lo que documenta este archivo — el stack trace heredado, el ego desbordado, los accesos no autorizados, el agotamiento, el crash del 0x05 donde el directorio de razones estaba vacío — está corriendo.
No como antes. Como algo diferente. Como un sistema que conoce sus propios errores, que tiene mejores prácticas, que aprendió que el uptime no se construye negando los crashes sino incorporándolos como parte del historial.
Seguir corriendo no es un triunfo.
Es simplemente lo que hacen los sistemas que decidieron seguir.
$ ./uptime_inf.sh
[RUNNING] PID: undefined — uptime: ∞
Acceso restringido — este log requiere licencia.
> buy --unlock ./logs/ [OK]